martes, 27 de septiembre de 2011

Comentario del Oso (Gothe)


Me parece que el comentario de Milton Milla sobre el toque de queda para menores está
equivocado en varios frentes. Para empezar debemos darnos cuenta del abuso a los derechos
individuales que representaría una medida como ésta. No podemos darnos el lujo de restringir
las libertades de nuestros ciudadanos tan solo porque no somos capaces de mantener el orden
con las medidas convencionales y aceptadas. Con esta mentalidad, podrían también apoyarse
medidas mucho más drásticas que también redujeran la cantidad de crímenes, deslizándose
lentamente hacia algo más parecido a una dictadura que la democracia de la que deberíamos
estar orgullosos.

Además, no podemos garantizar que una medida como esta siquiera ayudaría a mantener el
orden en las calles durante la noche. Son pocos los adolescentes que actualmente permanecen
en las calles por sí solos más allá de las 2AM. Una medida como esta  causaría escandalo y
rebeldía en la población más joven, llevando al desorden.

Este toque de queda ocuparía innecesariamente las fuerzas policiales de nuestras ciudades en
jovenes mayormente inofensivos, necesitando de un desgaste tremendo para éstas para cubrir
grandes áreas de las ciudades cuando podrían estar partullando áreas más conflictivas.

Finalmente, hay que fijarse en la poca relevancia de la figura que lo dice. Milla claramente tiene
poquísimo conocimiento sobre la situación, y una experiencia extremadamente limitada en
evaluar este tipo de situaciones. Claramente no le ha dado mayor consideración a la situación,
siendo su propuesta una idea repentina a la que seguramente le falta análisis.

Comentario de Mijail (Cosoi)

           No me parece correcto lo que dice Milton Milla, sobre que debe haber un toque de queda para los menores de 16 años. Esta idea atenta contra la libertad individual de los padres de los niños, además de no asegurar una baja en la violencia ni alcoholismo.
            Esto atenta a la libertad de la gente, ya que es decisión de los padres, sobre a que hora los puede dejar salir, y sobre como criar a sus hijos. No podemos imponer los padres sobre como educar a sus hijos. Además, si crean disturbios, la solución es detenerlos. ¿Para qué prohibir la libertad a menores que no van a crear disturbios?
            En segundo lugar, un toque de queda no va a impedir que se creen disturbios o que los niños tomen. Lo único que ocurriría sería que la hora de salida de los niños menores, sea más temprana, tomen alcohol más temprano, y empiecen con disturbios más temprano. Además, la mayoría de los disturbios y menores alcoholizados son adolescentes entre 16 y 18 años, siendo inútil un toque de queda para menores de 16, además de atentar contra la libertad de los padres.
            En conclusión, la solución de Milton Milla al alcoholismo y vandalismo de menores no sería uno efectivo, y sería injusto para los padres, por lo que no debería ser aplicado.